
Luego de los primeros días y más de 200.000 descargas, el SDK del iPhone está despertando más críticas que elogios e incluso, abrió la puerta a que se pueda comprometer la seguridad del iPhone.
Pasado el furor de tener por fin en las manos la herramienta que permitirá desarrollar para el popular teléfono de Apple, se comienza a leer la letra chica de lo que Apple ofrece y se encuentran los siguientes puntos de conflicto.
1) Solo se podrá distribuir la aplicación vía iTunes. Para eso será necesario pagar entre u$s100 a u$s300 anuales para que la aplicación figure ahí. Luego, las aplicaciones gratuitas se distribuirán como tales, mientras que para las pagas, Apple se llevara no menos del 30%.
2) Las aplicaciones creadas por terceros con el SDK no podrán ser ejecutadas en segundo plano. Es decir, si uno desarrolla un juego por ejemplo, y mientras el usuario lo está usando suena el teléfono, o recibe un mensaje de texto, el juego terminara cerrándose completamente y el usuario deberá comenzar todo de nuevo. Desde ya que las limitaciones que esto presenta son enormes.
3) Ninguna aplicación de terceros podrá utilizar el Bluetooth o la conexión por cable del dispositivo. Solo queda entonces utilizar el GPRS o la conexión WiFi, con las limitaciones que ya están impuestas sobre estos medios (Apple aclaro que no permitirá un alto trafico GPRS por más que los planes que incluyen al iPhone son de tarifa plana).
Por otro lado, aprovechando los datos que pudieron obtener gracias al SDK, se están multiplicando los programas de código malicioso que podrían llegar a afectar seriamente al iPhone. Más aun, como no necesariamente son aplicaciones creadas a partir del SDK, sino que son creadas en base a los datos extraídos del emulador que el SDK ofrece, las mismas son un peligro real desde hoy día.




